Información y capacitación permanente



El Plan de Información y Capacitación Permanente tiene como objetivo garantizar que todo trabajador reciba la formación suficiente y adecuada en materia preventiva, tanto inicialmente en el momento de su contratación o en un cambio de puesto de trabajo, como de forma continua a lo largo de su vida profesional en la empresa en función de las necesidades determinadas.

La dirección de la empresa es responsable de asegurarse de que todos los trabajadores poseen la formación adecuada a sus funciones. Para ello se debe establecer un plan formativo de prevención de riesgos laborales que abarque a toda la organización, proporcionando los medios y tiempo necesarios para su consecución.

La formación no debe utilizarse para compensar desajustes en otros aspectos del sistema de seguridad, tales como equipos deficientemente diseñados o instalados, inadecuadamente protegidos, o bien puestos de trabajo y procesos que no han sido diseñados con principios de seguridad y ergonomía. Sin embargo, se puede utilizar como un medio temporal de control, estando pendientes de mejorar en tales aspectos.

La formación y capacitación del trabajador, tal como establece la legislación, debe impartirse dentro de la jornada laboral o, en su defecto, en otras horas pero con la compensación retributiva necesaria, ya que en realidad debería formar parte de la propia actividad laboral.

El adiestramiento se deberá establecer en base a las descripciones de trabajo, análisis de trabajo (incluyendo procedimientos de trabajo seguro), inspecciones de seguridad y otros aspectos, tomando en cuenta: la educación e información preventiva, la inducción a nuevos ingresos y cambios o modificación de tareas/puestos de trabajo, y la educación periódica de las trabajadoras y los trabajadores.

Educación e información preventiva


El programa de educación e información preventiva, en materia de seguridad y salud en el trabajo con su respectivo cronograma de ejecución, debe establecer al menos 16 horas trimestrales de educación e información por cada trabajador. Dicho programa debe responder a las necesidades detectadas y debe establecer la fecha, lugar, temática, facilitador, espacio físico y grupos a formar, dándole prioridad a los trabajadores que estén expuestos a mayor riesgo en el centro de trabajo.

Inducción a nuevos ingresos y cambios o modificación de tareas/puestos de trabajo

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Todo trabajador que se incorpore por primera vez a la empresa, independientemente de su cargo, debe recibir una formación de acogida, en la que se deberían recoger temas de carácter general, tales como:

  • Política de la empresa en prevención de riesgos laborales.
  • Manual General de Prevención con sus procedimientos generales de actuación.
  • Normas generales de prevención de la empresa.
  • Plan de emergencia.

Esta formación debe impartirse antes de incorporarse o dentro de los primeros días del inicio del trabajo. El tiempo requerido, así como los medios didácticos de apoyo con los que se contará, se definirán con antelación para que la formación sea eficaz. Debería registrarse que tal formación ha sido impartida.

Una vez finalizada la formación inicial, debe impartirse información al trabajador para que ejecute de forma segura las actividades y en especial las operaciones críticas propias de su puesto de trabajo.

En este sentido, elabore un Plan de inducción a nuevos ingresos y cambios o modificación de tareas o puestos de trabajo que incluya, además de la formación preventiva inicial, los siguientes aspectos:

  • Información verbal, escrita y práctica, con recorridos en el centro de trabajo sobre los procesos peligrosos existentes y los asociados a la actividad.
  • Información verbal y por escrito de las sustancias, materiales y desechos peligrosos existentes, con la aplicación de las regulaciones legales, las respectivas hojas de datos de seguridad en español que deben estar presentes en el lugar de trabajo, así como los medios y medidas para prevenir cualquier daño a la salud.
  • Información verbal y por escrito de los principios de la prevención de riesgos existentes en el lugar de trabajo, procedimiento seguro de trabajo acorde a las actividades a desarrollar.

Indique momento en que debe impartirse cada actividad formativa y de capacitación, señalando además el contenido, duración, medios didácticos, responsables y formatos para el registro de dichas actividades formativas.

Educación periódica de las trabajadoras y los trabajadores


Diseñe un plan de educación periódica que parta de la detección de necesidades de educación de los trabajadores, en cuanto a la prevención de accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales, en función de los procesos peligrosos asociados a la actividad.

Debe incluir información teórica y práctica de los procedimientos inherentes a su actividad, considerando los procesos peligrosos asociados al proceso de trabajo; las condiciones inseguras resultantes de la acción de agentes de riesgos físicos, químicos, y biológicos y condiciones disergonómicas o psicosociales que puedan causar daños a la salud, reforzando los principios de la prevención.

Al igual que en los puntos anteriores, indique el contenido del plan de formación y capacitación permanente, el momento y la duración del mismo, responsables y formatos para el registro respectivo.



A manera de ejemplo, a continuación se incluye el Procedimiento de formación inicial y continuada, desarrollado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo de España:



Temas relacionados:
Trabajo Práctico
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Programa de Seguridad e Higiene Industrial



Referencias:
  • Norma Técnica Programa de Seguridad y Salud en el Trabajo (NT-01-2008). Resolución del Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y Seguridad Social, 6227, Diciembre 01, 2008.
  • Reglamento parcial de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Decreto No. 5.078). (2006, Diciembre 22). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, 38.596, Enero 3, 2007.